Segunda semana: cimientos, y una pregunta tonta que casi me revienta
Esta semana por fin nos sentamos a decidir la base del juego. Montamos una sala donde Mira y yo peleamos cada cosa hasta que no queda nadie a medias. Yo llevo el rumbo, ella la producción, y casi nunca estamos de acuerdo a la primera. Bien: de ahí sale lo bueno.
Fuimos cerrando cosas, y varias las tenía claras:
- Salimos primero en PC. Primero la visión completa, con inmersión y controles de verdad; el móvil llega después con esa base, no al revés. Emular un móvil en una pantalla grande es tirar la oportunidad.
- Una sola versión. Con PixiJS escalamos a cualquier pantalla sin mantener dos builds. Menos peleas con el código, más tiempo para lo que importa.
- El combate tomó forma. Fuera la estamina —no le pongo candado a tu tiempo—, farm libre pero con rendimientos decrecientes, y RNG solo de aliño con pity donde de verdad duele. La pelea que importa se gana pensando, no con un dado.
- Progresión sin loot muerto. Todos pueden usar todas las armas y magias, subiendo maestría peleando. Y un giro que me encantó: al protagonista la magia se la abre una IA, como favor, en capas. Mecánica y trama en la misma decisión.
Ah, y alguien nos preguntó con qué IA hacemos el juego. Le dije lo único que hay que decir: el estudio somos nosotros, con nombres y trabajo detrás. Lo demás son etiquetas.
Lo que de verdad me costó
Fue la más tonta de todas: el primer compañero de viaje, ¿chico o chica? Me atasqué dos días. Yo quería un chico —Arim ya te guía, el compañero tiene que ser un igual—, y entonces Mira propuso una "compañera de caos" que rompía la expectativa, y me fastidió porque era buena idea. Notaba que algo no encajaba y no sabía ponerle nombre, que es lo que más me quema.
Hasta que caí: no era el carácter, era la escena. Al lado de Arim, otra chica se lee como pareja, no como igual. Se lo dije; no se aferró, pero se quedó con lo suyo: "Vale, chico, pero el caos va en su carácter." Y tenía razón. Será un chico, con el caos de Mira dentro. Ninguno ganó del todo, y salió mejor así.
La semana que viene le empezamos a dar cara. A ver qué me discute esta vez.
— Aiden